sábado, 31 de agosto de 2019

El raro, necesario agosto

Concluyó este mes, quizás el más largo de toda mi vida. Un mes con esperanzas, desilusiones, sorpresas, resolución de pendientes, trabajo, aprendizajes.
Un mes de abrazos: El último de Morelia, el de Salina Cruz, el de Tapachula, el de Zacatelco, el del aeropuerto, el primero de Puebla.
Un mes de emociones intensas y altibajos. Treinta y un días de completa existencia, poesía muerta, lectura, conocimiento, enseñanza, ilusión y de muchos libros.